El poder de las palabras

Estoy seguro que tiene la razón quien afirmó que la diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga.

La expresión “tengo que hacer”, sitúa en mi mente la idea de obligaciones, además me pone en un conflicto emocional ya que implica que deseo una cosa pero debo hacer otra en contra de mi voluntad, si la cambiamos por “quiero hacer”, me estoy situando en algo que yo he elegido hacer.

Veamos algunos ejemplos:

Tengo que terminar este trabajo para mañana, porque puedo perder mi trabajo, por; quiero hacer este trabajo para mañana porque con ello aumentaré mis ingresos.

Tengo que ser tolerante con mi pareja, porque puedo cansarla y me dejaría, por: quiero ser tolerante con mi pareja para disfrutar mejor nuestra relación.

Tengo que hacer ejercicio porque estoy subiendo de peso, por, quiero hacer ejercicio para sentirme sano y fuerte.

Al cambiar el “tengo” por el “quiero” cambia la perspectiva negativa por una positiva.

Al final todo lo que hacemos en nuestra vida incluidas las que no queremos hacer, si las hacemos es porque así lo hemos decidido.

Artículos relacionados

Sabiduría del Carnicero

En nuestra sociedad, para poder competir “exitosamente”, nos enseñan a tratar de “ser” por cualquier medio, nos presionan y fuerzan para crearnos una “personalidad”, en esa búsqueda nos perdemos y terminamos creando una apariencia artificial, que se hizo de manera rápida y forzada, terminamos perdiéndonos nosotros mismos, este antiguo relato Chino puede darnos un poco […]

Steve Jobs. El apasionado.

“Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría yo hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta es no durante muchos días consecutivos, es hora de cambiar algo” Steve Jobs Steve Jobs en múltiples ocasiones al ser interrogado sobre el secreto de su éxito respondía, “hacer lo que uno ama”, siempre dijo que […]

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *