El miedo y nada es nuestro

En el salón de clases se dialogaban los alumnos con el Maestro.


(Alumnos) Usted dice que en nuestra vida habrán momentos extraordinarios, regulares y
espantosos, y que detrás de los momentos extraordinarios por más alegría que sintamos,
siempre se ocultará el miedo, pero, ¿cuando tenemos salud, éxitos y triunfos a que le
podemos tener miedo?

(Maestro) Miedo a que ese momento maravilloso acabe y haya sido el último, o a perder a las
persona que amamos, o la salud, o el patrimonio que construimos y quedarnos desprotegidos,
a no alcanzar el objetivo que nos fijamos como meta, y al mayor de los miedos, la certeza de
que un día nuestro cuerpo dejará de funcionar y moriremos

No importará que tan “arropados” estemos al contar con la cercanía de la familia, tener buena
salud, reconocimiento social, trabajo estable con altos ingresos, poder, viajes, ahorros en el
banco, inversiones y propiedades, siempre estamos considerando que la felicidad nunca es
completa.

A ¿Y por eso concluimos que para ser felices, debemos reprimir y tratar de ignorar el miedo?
M Negamos el miedo porque nos molesta pensar en lo que nos asusta, por más que tratemos
de ignorarlo y de no pensar en ello, el miedo ahí esta siempre presente haciéndonos sufrir.

A ¿Que debemos de hacer para liberarnos del miedo y ser realmente felices?
M Si dejamos de huir podemos enfocarnos en tratar de encontrarlo en su fuente, entonces
mirarlo a los ojos y conocerlo muy bien, para permitirle que aflore en nuestra conciencia.

Al analizar nuestros miedos veremos que están en lo externo, precisamente lo que no podemos
controlar; nos preocupa enfermar, envejecer, perder a los que amamos y lo que poseemos y
nada de eso depende un cien por ciento de nosotros, algún día ya no podremos conservar la
vida ni las personas amadas ni nuestras propiedades y deberemos abandonarlas.

A ¿Si por eso nos apegamos y aferramos a las personas y cosas que tenemos, que podemos
hacer?
M La práctica de vivir en el presente nos ayuda a conectar con lo que llamamos plena
conciencia, esto significa ver profundamente, es lo que nos conecta con la esencia de nuestro
ser, lo que nos permite salirnos del influjo de nuestros miedos para enfrentarlos y
transformarlos, sin ser arrastrados por ellos.

A Pero aún logrando vivir en el presente es una realidad que terminamos perdiendo salud,
familia, etc..
M ¿Perdiendo?, ¿y si empezamos por reconocer y aceptar que nunca perderemos nada,
porque nada es nuestro?

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