Dialogaban los alumnos con el Maestro sobre la utopía.
(Alumnos) Maestro, la Real Academia define utopía como: 1) plan, proyecto, doctrina o sistema ideales de muy difícil realización 2) representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano. ¿usted que nos puede decir?
(Maestro) La utopía, es ese horizonte lejano que nos invita a seguir, aunque sea como esa estrella brillante que se desvanece al amanecer, es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor.
(A) ¿Es acaso un sueño imposible, un lujo que no podemos permitirnos en este mundo donde la realidad es tan cruda y cruel?
(M) Por el contrario la utopía es la única forma de mantenernos cuerdos en este mundo en el que los humanos parecemos empeñados en destruirnos, es el grito de los que no se rinden, de los que no aceptan la injusticia como destino, es el fuego que arde en el corazón de los que luchan por un mundo mejor, para que la dignidad sea un derecho y no un privilegio de unos cuantos.
(A) ¿Luchar por sueños imposibles de alcanzar no la convierte en peligrosa, no es demasiado tarde para construir utopías?
(M) Piensen sobre estas preguntas: ¿es mejor luchar por sueños aunque parezcan imposibles, que resignarse a la mediocridad y la desesperanza?, ¿Es la utopía un llamado a la imaginación, a la creatividad y a la rebeldía?, ¿es un recordatorio de que otro mundo mejor es posible?, ¿es tarde para construir utopías que nos permitan compartir en paz y armonía la tierra?
Eduardo Galeano la describió bella y poéticamente: “la utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
