El último día del año en clase de filosofía el Maestro hablaba sobre el estoicismo, un alumno preguntó:
(Alumno) “Maestro, ¿que quiere decir cuando habla de la grandeza del perdón?
(Maestro) “Les hablaré de Epicteto un filósofo estoico quien por décadas fue esclavo en Roma, y que al ser liberado no lo vieron gritar de alegría ni celebrando, tampoco maldiciendo a quienes lo habían encadenado. Simplemente sonreía con paz en el rostro.
(A) “¿Y ningún antiguo compañero esclavo le preguntó si sentía ira por todos esos años robados? o ¿Por su pierna dañada para siempre?”
(M) “Esas preguntas se las hicieron muchas veces, pero Epicteto respondía que perdonar no es olvidar lo que ocurrió, es dejar de cargarlo, decía no lo haces por el otro, lo haces por ti, explicaba que durante años de reflexión tomó la decisión de soltar y no vivir aferrado al resentimiento”
(A) “¿Los estoicos perdonan por debilidad?”
(M) “Los estoicos no perdonan por debilidad sino por sabiduría, saben que mantener el rencor es seguir encadenado a quienes te hirieron, la verdadera libertad de Epicteto no inició con sus papeles de manumisión, sino mucho antes, fue cuando decidió no ser esclavo de lo que lo hirió, nació cuando decidió dejar el odio atrás”.
Esa noche del 31 de diciembre al acostarse muchos alumnos se preguntaron, ¿Viví el 2025 aferrado a algunos resentimientos, empiezo el 2026 siendo esclavo de algo que me hirió?, y se durmieron con las manos en el corazón pensando que perdonar no es rendirse es soltar para ser libre.

Los Católicos rezamos. … señor, perdóname, así como yo perdono a quienes me ofendan. Sentir rencor cuando somos Ofendidos, es llevar carga innecesaria, es mejor saber perdonar !