La barca vacía

El Maestro decide meditar a solas.

Toma una  barca en el lago que está frente a su monasterio, cierra los ojos y se pone a meditar.

Tras un tiempo de silencio imperturbable  siente el golpe y el ruido  de otra barca que choca contra la suya, con  los ojos aún cerrados siente como  se llena de   ira y  está dispuesto a pelear y gritarle al barquero que se atrevió a interrumpir su meditación chocando su barca.

Pero cuando abre los ojos ve que se trata de una barca vacía, que al  soltarse de su amarre  flotaba en medio del lago. En ese momento, el monje alcanza la Iluminación y entonces comprende que la ira está dentro de él y que sólo necesitó el golpe de un objeto externo para provocarla.
Después de eso, cada vez que se encuentra con alguien que le irrita o provoca su ira, recuerda: esa persona no es más que una barca vacía.  La irá no esta fuera está dentro de mi, las otras personas no son más que una barca vacía.

Artículos relacionados

Viviendo con Sentido

“Un amigo es como el mar, siempre te espera y siempre se rinde a tus pies cuandollegas, te abraza con sus olas y limpia tu corazón de angustias”Según los investigadores un abrazo entre dos personas dura en promedio tres segundos, pero han descubierto que cuando dura 20 segundos, genera un efecto terapéutico sobre el cuerpo […]

Resiliencia (XIII). Condiciones para ser resiliente.

Resiliencia (XIII) Estudios de grandes investigadores del comportamiento humano, han podido determinar que las personas resistentes tienen ciertas características comunes que conforman su personalidad, veamos algunas de ellas acompañadas del pensamiento de grandes seres humanos. Amor al prójimo “Traten a los demás como ustedes quisieran ser tratados”. Jesús de Nazaret Autoconocimiento “Conocerse a sí mismo […]

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *