LA MUERTE

“La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.” – Horacio

Vivía en Bagdad un comerciante llamado Zaguir, hombre culto y juicioso quien tenía un joven sirviente, Ahmed, a quien apreciaba mucho.

Un día,  Ahmed fue enviado por su patrón a hacer compras al mercado, mientras caminaba  de tienda  en tienda se encontró con la muerte que le miraba con una mueca extraña. Asustado, echó a correr y no se detuvo hasta llegar a casa, una vez allí le contó a su señor lo ocurrido y le pidió le prestara su caballo más fuerte y veloz, diciendo que se iría a Samarra, donde tenía unos parientes, para de ese modo escapar de la muerte ya que según él se lo quería llevar.

Zaguir no tuvo inconveniente en prestarle el mejor caballo de su cuadra, y se despidió diciéndole que si forzaba un poco la montura podría llegar a Samarra esa misma noche, cuando Ahmed se hubo marchado, Zaguir se dirigió al mercado y al poco rato encontró a la muerte paseando por los bazares.

– ¿por qué has asustado a mi sirviente? – le preguntó a la muerte, -tarde o temprano te lo vas a llevar como a todos nosotros, déjalo tranquilo mientras tanto-.

-no era mi intención asustarlo- se disculpó ella, -es que no pude ocultar mi sorpresa al verlo aquí, ya que está noche tengo cita con él en Samarra.

“Diferentes en la vida, los hombres son iguales en la muerte”. – Lao-Tsé

Artículos relacionados

¿De qué me arrepentiría?

Platicando con un amigo  muy querido sobre el momento de nuestra muerte    surgió   la pregunta; ¿si falleciéramos hoy de que me  arrepentiría?, así  que elaboramos una lista pensando en lo que nos resulta   importante para encontrar el éxtasis de la vida. Les comparto la lista que escribimos: No haber logrado ser nuestro […]

Los niños Ubuntu

“Todo lo que les hagas a los demás te los estas haciendo a ti”. Osho Un antropólogo propuso un juego a unos niños de una tribu africana, colocó una canasta de frutas cerca de un árbol y les dijo que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas. Cuando dio la señal para que corrieran, […]

1 comentario

Responder a Cafe Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *