Por decirnos, “si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y
seguirme”, o “los últimos serán los primeros, y los primeros últimos”
Por decirle a los sumos sacerdotes y a los integrantes del sanedrín: “Los publicanos y
prostitutas os preceden en el reino de Dios”. O sea los marginados, excluidos y humillados del
pueblo.
}A Jesús lo mataron por ser libre, por predicar con el amor, por dar uso del poder de su mente,
por decir lo que pensaba, porque manifestaba las cosas, porque curaba sin cobrar y en sábado,
porque insistía en respetar a la mujer, en cuidar la naturaleza y por ser un revolucionario.
Afirmaba que la casa de Dios está en todas partes, que el amor y el respeto al prójimo como a
ti mismo es lo principal.
Pensaron que todo se acabaría con su muerte, pero no imaginaron el alcance de su mensaje.
A Jesús lo mataron porque le tenían miedo. Porque la oscuridad le teme a la verdad y al amor.
Jesús fue un revolucionario que pensaba diferente al resto.
No obedecía al sistema, desafió el poder de la época y las leyes mosaicas, expuso que la
iglesia era una guarida de ladrones, que los dirigentes políticos y eclesiásticos (sacerdotes,
escribas y fariseos en aquella época) eran insensatos y guías ciegos; enseñó que el poder de
la fe era interior, que el reino de Dios está dentro y que todo lo que él hacía, nosotros lo
podíamos hacer también.
Tergiversaron su mensaje a conveniencia del poder político y religioso de siempre y hasta
nuestros días.
El sabía que eso pasaría, por eso enseñó: “Buscad la verdad y la verdad os hará libres, más no
siervos.”
Algunas veces me he preguntado: Si yo hubiese sido político o religioso en la época de Jesús,
¿lo crucificaba, o lo hubiera liberado y seguido?
O si hubiese sido únicamente uno más entre la multitud, cuando Pilates pregunto a quien
querían liberar a Barrabas o a Jesús, ¿gritaba a Jesús o a Barrabas?
También dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he
amado”, aquí añadió algo profundo: no sólo amar “como a ti mismo” sino amar como EL amó,
con entrega, perdón y sacrificio.
¿Y yo, como me amo y como amo?

Amigo Mario. Has mencionado el principio básico, fundamento y estructura que sostiene y gobierna toda la Vida; la vida es individual operando diligentemente, permitiendo que todas nuestras facultades y habilidades mentales en perfecta concordancia y sincronía, para el bien que es. NOSOTROS SOMOS. Está Esta es la enseñanza de Jesús de Nazaret. Gracias Mario.
El dinero NO ES LA VIDA, podría ser Meramente VANIDAD Y MUCHAS VECES envilese al Rico !!