¿Esperar mi muerte?

¿Debo dormirme con el pensamiento de la muerte y levantarme con el pensamiento de que la vida es corta?


Nací el 9 de marzo de 1949 y de inmediato inicié un viaje hacia la meta final que es mi muerte, hoy a mis 73 años, pienso que bastante rápido, muchas veces he vivido con prisa y no me he dado muchos regalos, hoy me doy cuenta que cada día más es un día menos,


¿Qué estoy haciendo con el tiempo que me queda? Si alcanzo como mi mamá los 95 años, me quedan por vivir solamente 258 meses.

Las personas mueren y todo queda ahí; las inversiones, las deudas, las casas, los terrenos, las alhajas, los automóviles…….las tareas en casa, ni siquiera guardan la comida en la nevera, tampoco sacan la basura y la ropa se queda colgada en su closet.


Al morir, lo importantes que creíamos ser se disuelve, la vida continuará, las personas más cercanas superarán nuestra partida y seguirán sus rutinas,


Y los problemas que creíamos tener se convierten en vacío.


Las personas mueren y el mundo sigue en el mismo caos, como si nuestra presencia o ausencia no hiciera la menor diferencia, en realidad no la hace, nuestro ego nos hace creer que si.


Vivimos olvidando que la muerte siempre está al acecho, un parpadeo y la gente muere, cuando menos esperamos morir.


Pero, ¿Quién espera morir?, y si las personas esperasen su muerte, ¿intentarían vivir mejor?


Tal vez, usarían su mejor ropa, su mejor perfume, harían el viaje que siempre pospusieron, y quizás probarían comer el postre antes del almuerzo.


Y tal vez esperarían menos de los demás y dejarían de esforzarse en cambiarlos, perdonarían más, discutirían menos, reirían más, disfrutarían más la naturaleza y le darían más valor al tiempo con las personas amadas, que al dinero.


Si tuviera conciencia de que mi muerte puede llegar en cualquier momento, tal vez, tal vez no me preocuparía por cosas banales, escucharía más música, dejaría de importarme que no tengo ritmo y tomaría esas clases de baile que he pospuesto por años, siempre quise tocar guitarra, así que me compraría una y tomaría clases, y el hablar inglés lo haría realidad.


El tiempo vuela, y me pregunto, ¿Qué estoy haciendo con el poco tiempo que me queda?


Si reflexionara y fuera coherente disfrutaría de lo que la vida me ofrece, aprovecharía cada minuto para ser yo, trataría de poner mi granito de arena para que sean felices quienes me rodean, me gustaría……..


“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte”. Leonardo Da Vinci

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