Esta mañana del 9 de marzo desperté con un regalo, ¡un nuevo día mas de vida y además
cumpliendo 77 años, ¡un capítulo nuevo en blanco de la novela de mi vida!, que ha sido un rio
caprichoso y me ha llevado por aguas a veces calmadas y otras turbulentas.
Hoy quiero recordarme cinco aprendizajes:
- Cada experiencia vivida no ha sido “buena” o “mala”, simplemente es un hilo más en el tapete
de mi existencia. - Lo que no me mata me hace mas fuerte
- Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes
- La felicidad no está en alcanzar el destino o la meta, la felicidad está en el camino lleno de
piedras, flores y espinas. - Ya no necesito mas fuerza, solamente ternura
Para esta nueva vuelta al sol tengo dos propósitos:
Quiero ver el mundo y vivir mi vida con corazón y ojos de niño, asombrándome de nuevo por
las pequeñas cosas, las que por años he visto insignificantes.
Ya convertido en niño dejarme llevar por lo que soy para convertirme en lo que podría ser.
Así que hoy levanto mi copa y brindo por mi, por los que me acompañan, por los que ya se
fueron, por los que van a llegar. Celebro este día, porque hoy es el primer día del resto de mi
vida, ¡hoy hay vida y es maravilloso!
Por cierto muchos me dicen que estoy loco, yo digo que puede ser que si esté muy loco, tal vez
lo confirma que hoy a las 5 de la mañana sin zapatos en el jardín de la casa “debajo de la
lluvia” de los aspersores de riego bailaba “Yo viviré” con Celia Cruz y “I will survive” con Gloria
Gaynor, pero luego recordé una frase que leí: “los que son vistos bailando son considerados
locos por los que no oyen la música”.
