“Maestro ¿cual fue la primera meditacion que le enseñaron?
“Fue la meditación del abrazo”
¿Meditación del abrazo, cual es esa?
“Miren, cuando abrazamos a alguien, nuestros corazones se funden y nos damos cuenta de
que no estamos separados, abrazar atenta y concentradamente aporta concordia, curación,
comprensión, paz, alegria y reconciliación”
Por eso practicar diariamente el abrazo atento con tu pareja, padres, hijos, amigos nos ayuda
a vivir conectados con los demás.
¿Y como se practica?
Puedes practicar el abrazo meditativo con tu padre, tu hija, tu pareja, incluso hasta con un
árbol, empiezas inclinándote en señal de reconocimiento ante el otro, y cerrando los ojos
mientras te visualizas a ti mismo y a tu ser querido haces una respiración profunda consciente,
eso te permite estar totalmente presente, de tu corazón saldrán estos pensamientos:
Al inspirar: sé que en este instante la vida es preciosa.
Al espirar: abrazo este instante
La totalidad de nuestro ser debe estar implicado en todo lo que hagamos, incluso cuando
bebemos un vaso de agua, en beberla. Así debemos vivir cada instante de nuestra vida.
Abrazar es una práctica profunda y para llevarla a cabo de forma adecuada se debe estar
completamente presente.
Abre entonces los brazos y abraza al otro, durante tres inspiraciones y tres
espiraciones.
Sé consciente, durante la primera respiración, de que en ese mismo instante estás presente y
eres feliz.
Sé consciente, durante la segunda respiración, de que en ese instante el otro está presente y
también es feliz.
Y sé consciente, durante la tercera respiración, de que en ese mismo instante están juntos en
esta Tierra y sienten, por su proximidad, una felicidad y una gratitud profundas.”
Luego suelta a la otra persona e inclínate ante ella como muestra de tu agradecimiento.
¡Felices y sanadores abrazos!
