Sobre el ego y la compasión

¿Como está mi ego? y ¿como mi compasión?


Thich Nhat Hanh fue un líder espiritual mundial, escritor, poeta y activista por la paz reconocido en todo el mundo por sus enseñanzas pioneras sobre la plena conciencia, una ética global y la paz. Hoy encontré este profundo pero sencillo poema que les comparto.

Sobre el ego y la compasión

Mi mano
derecha ha escrito muchos poemas que
yo compongo, y mi mano izquierda no ha escrito ningún poema.
Pero mi mano derecha no piensa: “mano izquierda, tú no sirves para nada”
Mi mano derecha
no tiene ningún complejo de superioridad y por eso es muy feliz. Y mi mano izquierda no tiene ningún complejo, tampoco el de inferioridad.
Por lo tanto, en
mis manos existe.
un tipo de sabiduría conocida como: la sabiduría de la no discriminación.
Un día recuerdo
que estaba clavando
un clavo y mi mano derecha no estaba muy firme, y en lugar de darle
al clavo me golpeé en un dedo de la mano izquierda.
Dejé el martillo
para que mi mano
derecha cuidará de mi
mano izquierda, de forma muy tierna, como cuidándose a sí misma.
Y ella no dijo:
“mano izquierda, sabes
que he cuidado de ti, debes recordarlo y devolverme ese

favor en el futuro”.
¡No existe ese
tipo de pensamiento!.
Y mi mano izquierda
no dijo: “mano derecha, me has hecho mucho daño ¡dame ese martillo! ¡quiero justicia!
Porque ambas manos saben que están unidas y que son iguales.

Artículos relacionados

Viviendo con sentido

Ganamos la primera carrera. “Antes de que nacieras, y aún eras demasiado pequeño para ser visto por el ojo humano, ganaste la carrera por la vida entre 250 millones de competidores. Y sin embargo que rápidamente has olvidado tu fuerza, cuando tu propia existencia es prueba de tu grandiosidad”. Suzy Kaseem Nueve meses antes de […]

La grandeza del perdón

El último día del año en clase de filosofía el Maestro hablaba sobre el estoicismo, un alumno preguntó: (Alumno) “Maestro, ¿que quiere decir cuando habla de  la grandeza del perdón?  (Maestro) “Les hablaré de Epicteto un filósofo estoico quien por décadas fue esclavo en Roma, y que al ser liberado no lo vieron gritar de […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *