Mario Montalvo Ortega

Viviendo con Sentido

La atención

Un grupo de personas estaban reunidas en las puertas de una oficina, habían ido respondiendo a un anuncio de empleo, se solicitaba un radiotelegrafista, todos los aspirantes estaban platicando amenamente unos de lo que había pasado, otros de lo que pensaban que iba a ocurrir.

Un transmisor empezó a emitir señales, pero todos estaban tan absortos en sus conversaciones que no le prestaron ninguna atención, no la oyeron.

En el grupo había un joven sentado quien al escuchar las señales se levantó y entró a la oficina, los demás no se dieron cuenta, solo lo vieron cuando salió de la oficina pegando de brincos de alegría y con su contrato de trabajo en la mano.

¿Cómo has conseguido entrar antes que nosotros? le reclamaron, muchos de nosotros hemos llegado mucho antes que tú, de hecho eras el último en la fila. ¿Cómo es posible que te hayan contratado sin tomarnos en cuenta?, ¿Cómo pueden ser tan injustos y desconsiderados?

El joven les dijo, ¿qué culpa tengo yo de que haya sido así?, ¿no oyeron el mensaje que emitía el telégrafo?

Todos exclamaron al unísono, ¿un mensaje?, ¿de qué mensaje estás hablando?

El joven les dijo, el sonido del transmisor claramente decía, busco a una persona muy cuidadosa que siempre esté atenta. El contrato está listo para quien oiga este mensaje y sea la primera en entrar a la oficina.

Todos los días estamos recibiendo mensajes, si permanecemos en silencio y prestamos atención, si estamos atentos a las señales definitivamente las recibiremos.

MMO Julio 2020

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